La Nueve en la Sexta

Ayer la Sexta hizo un interesante programa de los españoles que lucharon en la II Guerra Mundial. Entre el relato general se hizo hincapié en la liberación de París por parte de La Nueve, hechos que aparecen relatados en  “Pingüinos en París”.

portada-ping-definitiva

 

https://www.lasexta.com/programas/sexta-columna/noticias/paris-fue-liberada-por-soldados-espanoles-la-parte-de-la-historia-que-francia-borro-durante-60-anos_201810195bca3a710cf2fd517384fc84.html

La Sexta

El programa contó con la aparición de mi amiga Evelyn Mesquida autora de La Nueve y prologuista de mi novela.

Fue un programa reivindicativo y muy entretenido con algunos errores de bulto, pero muy significativo después de tantos años de olvido. Uno de los gazapos de los guionistas de la Sexta fue insistir e insistir en llamar tanques a los carros de combate y a los half track que eran los que llevaban nombres españoles en sus carrocerías. Podéis verlos a todos en esta misma página en el siguiente enlace.

Los vehículos de La Nueve

Almiral Buiza, Manuel Morillas

 

Otro de los gazapos de la Sexta fue el de hablar de “olvidos injustos” cuando mencionaron a Armando Granell, segundo de La Nueve, mostrando una foto con el capitán Dronne preparando el asalto a la Telefónica de París  y “olvidaron” que otro de los oficiales que aparecen en la misma foto era Martín Bernal, apodado Garcés, un zaragozano que recibió varias cruces de guerra, una de ellas por el asalto que estaban planeando y que, posteriormente, fue nombrado caballero de la Legión de Honor por sus heroicidades en la Segunda División Blindada de Leclerc y concretamente  en La Nueve. 

dronnemac-5dronnes_jeep-j-img

El jeep de Dronne, con gorra de oficial, a su derecha, apoyado en el vehículo, Martín Bernal; a su izquierda, de pie, Amado Granell y el soldado Perlian. (foto archivo autor)

granell desfilando

Amado Granell encabezó el desfile del día 26 a bordo de su Tatra, seguido del Santander. Algo más atrás estaba Martín, a bordo del half- track Teruel.

Para conocer la historia de Martín Bernal

 

bernal-convaleciente

 

 

 

 

 

 

 

 

Treinta años del fallecimiento de Joan Pujol

El pasado día diez de octubre se cumplieron treinta años del fallecimiento de Joan Pujol, personaje de “Pingüinos en París” y uno de los grandes espías del siglo XX.

 

Para leer su historia

 

Resultado de imagen de Joan Pujol

Foto familiar de antes de la Guerra Civil Española.

 

Resultado de imagen de Joan Pujol

En el centro, con dos amigos antes de la Guerra Civil. Foto del Diario Vasco

Joan Pujol García, con uniforme del 7° regimiento de artillería liviana español, durante su servicio militar en 1931, antes del estallido de la guerra civil.

Durante su servicio militar en 1931.

 

Resultado de imagen de Joan Pujol

Pujol y su primera esposa Araceli, ambos personajes de la novela.

 

 

Resultado de imagen de Joan Pujol

Con su esposa Araceli.

 

 

 

Identificación de Araceli González, hecha pública este miércoles por el Archivo Nacional Británico.

 

Las fichas consulares  tapaderas de Araceli y Joan Pujol.

 

Joan Pujol “Garbo”, cuando trabajaba para el MI5 con el nombre en clave “Garbo”

Como “Garbo” el nombre clave que le dio el MI5

 

Resultado de imagen de Joan Pujol

Con Araceli en Venezuela donde emigraron de incógnito terminada la Guerra Mundial en 1945.

 

 

Imagen relacionada

Su pasaporte en el exilio venezolano.

 

 

 

Resultado de imagen de Joan Pujol

Condecorado por los ingleses a su vuelta a Europa. Palacio de Buckingham 1984

 

 

Resultado de imagen de Joan Pujol

 

A su regreso a Europa después del largo exilio. Embajada alemana. Año 1984

 

garbo en tv3

Resultado de imagen de Joan Pujol

 

Joan Pujol García en 1984, durante su entrevista en TV3

 

Joan Pujol García, alias "Garbo". Doble agente español al servicio de los británicos en la segunda guerra mundial. Caracas, 23-06-1986 (PEDRO GARRIDO / ARCHIVO EL NACIONAL)

ARCHIVO EL NACIONAL. Caracas 1986

 

14 de septiembre en la Cartuja Baja, Zaragoza.

Hoy 14 de septiembre es el aniversario de unas muertes dolorosas e inútiles ocurridas en el barrio de la Cartuja Baja de Zaragoza. En Pingüinos en París relato esta historia y quiero que sirva de homenaje a los que murieron y para que jamás vuelva a repetirse.

 La Cartuja, Zaragoza, 1936. La huida

Manuel Garcés, Martín y Paco prepararon lo imprescindible para escapar de la Zaragoza ocupada. Sabían que, apenas una docena de kilómetros al este, se encontrarían con las milicias anarquistas procedentes de Barcelona que pretendían reconquistar la capital maña. Así que decidieron tratar de llegar a Pina de Ebro en poder de la Columna Durruti. Hablaron con el alcalde socialista del barrio, Vicente Martínez.
– Deberíamos irnos todos, esta gente fusila a mansalva – le dijo Martín.
– No podemos abandonar a nuestras familias. Supongo que, después
de este agosto de pesadilla, se les habrá calmado la sed de sangre.
No hemos hecho nada, salvo tener ideas propias – respondió el alcalde.
– Ahí les duele. Cualquier idea que no sea fascista no la entienden.
– Hasta ahora no ha habido represalias en La Cartuja.
– Sí, aunque los falangistas de María de Huerva buscan acojonar a toda la periferia.
– Eso es cierto, aun así, nos quedamos. Solo puedo desearos que tengáis cuidado con las patrullas y mucha suerte.
– Lo intentaremos.

Martín lo tenía ya hablado hacía varias semanas con Carmen, ella y las niñas abandonarían La Cartuja y se trasladaría a la calle Triana de Zaragoza en el barrio de Torrero, donde vivían los padres de Martín. Besó a las niñas y prometió a Carmen que en cuanto terminara la guerra volverían a estar juntos en una República consolidada y libre de golpistas. Se reunió con Paco y Manuel y empezaron a andar hacia aquella frontera que separaba dos concepciones de vida; el barrio cartujano fue quedando escondido entre las primeras penumbras.
Tenían que recorrer unos cuarenta kilómetros, siempre paralelos a la carretera de Castellón, sin acercarse demasiado a las poblaciones. Seguirían la ribera del Ebro por la zona de los galachos y pasarían al otro lado por un frente de guerra que partía en dos todo Aragón. Era una primera línea de combate que dividía dos mundos radicalmente opuestos en una franja de apenas cinco o seis kilómetros.
En el oeste, los sublevados imponían el terror del régimen fascista de Burgos, devolviendo las tierras y los privilegios a gentes que nunca las habían amado, por lo menos no tanto como los agricultores.
Un mundo piramidal cuyo símbolo era la cruz y la espada,
dos dignos iconos que, en manos equivocadas, son el tripalium entendido como instrumento de explotación y tortura para obreros y campesinos, como en la antigua Roma lo fue para los esclavos. En el este, pueblos que abrazaban las ideas más avanzadas del comunismo libertario, colectivización, anulación de la propiedad y agnosticismo o ateísmo y cuyo símbolo era la bandera negra y roja del anarquismo y que entendían el tripalium como la etimología de la palabra trabajo.

En La Cartuja, Teodoro Moreno Ginés, jornalero y militante de la CNT, se hallaba de visita a sus hermanos para ayudarles en unas obras familiares. Vivía en Barcelona hacía ya unos cuantos años, y pasar un tiempo en su lugar de origen le pareció una excelente idea. La sublevación militar le pilló tomándose unos vinos en el Casino Republicano con los Clavería, amigos de infancia y de charanga. No podía regresar a Barcelona sin atravesar aquella frontera que separaba dos concepciones sociales radicalmente opuestas y decidió esperar acontecimientos.
El lunes 14 de septiembre amaneció tranquilo y despejado. El barrio zaragozano olía a pan recién hecho. Un hombre lo traía de Zaragoza para que su cuñado lo vendiera en la pequeña panadería del barrio. Era un tipo sencillo que todavía no tenía claro cuál era la situación que estaba viviendo la ciudad; él se limitaba a hacer su trabajo diario.
Sobre las diez de la mañana apareció una camioneta con varios hombres con monos de guardias civiles que traían una lista con nombres, a buen seguro fruto de una delación. Primero fueron a por el alcalde Vicente Martínez y le detuvieron. Luego, se dirigieron a la tienda que regentaba Florentín Clavería, en la que se vendía desde una aguja hasta un tonel, le pillaron entre tomates y verduras que ofrecía a unas clientas. Corrió la alarma por todo el barrio. Los supuestos componentes de la Benemérita encaminaron sus tristes pasos a la vivienda de los Moreno, conocidos cenetistas. La casa estaba al otro lado de la carretera entre dos graveras de cerca de cinco metros de profundidad y del tamaño de un campo de fútbol. Era una casa de campo de un solo piso, como las que representa cualquier niño en la escuela. Techo de tejas rojas de dos vertientes, una puerta central, una ventana superior en la fachada y una gran higuera al lado.

Advertidos por algunos vecinos los Moreno se escondieron en las ramas protectoras de la higuera. El suboficial al mando llamó al portón con brusquedad. Abrió una mujer con aspecto asustado.
– ¿Eusebio Gómez y Manuel Moreno? – dijo, sin tan siquiera identificarse.
– Están regando los campos… En el Pedregal o en Peñas Abantos.
El cabecilla de grupo la miró con incredulidad. Toda la escena era contemplada desde la higuera por Eusebio y Manuel que apenas respiraban. El suboficial hizo una señal para que dos de sus hombres entraran en la casa. Al cabo de unos minutos aparecieron de nuevo.
– No hay nadie – dijeron, encogiendo los hombros.
– Bien, en cuanto aparezcan que se presenten en la plaza. Si no, volveremos a por ellos – amenazó el sargento a las asustadas esposas.
Salió el grupo, un tanto frustrado por lo infructuoso de la búsqueda,
y como una burla del destino se toparon con Teodoro que iba a advertir a sus hermanos.
Una camioneta de puertas amarillas, custodiada por dos números de la benemérita, esperaba en la plaza. Obligaron a subir al alcalde y a los otros dos arrestados. Apareció otro piquete con el presidente y el secretario del Casino Republicano y el panadero zaragozano que, por un error de identidad y pese a su insistencia de que estaba allí solo de paso, había sido también apresado, “Yo soy Eduardo”, repetía atemorizado. Por último, cumplimentaron su ingrato cometido con la detención del practicante del barrio Manuel Gutiérrez, que era miembro del PCE. Se les dijo que iban a ser interrogados en Zaragoza. Mientras tanto, Manuel Moreno y Eusebio Gómez
bajaron del árbol, cogieron cuatro cosas y escaparon a Torrecillas para intentar llegar a la zona republicana.
La camioneta con los presos tomó dirección a la capital, hacia el barrio de Torrero. Los prisioneros sintieron una incontenible angustia al ver la silueta de cárcel. Sin embargo, la comitiva prosiguió su marcha por la carretera de Valencia. Atravesaron varias localidades hasta llegar a María de Huerva, entonces se desviaron dejando atrás los arrabales del pueblo. El camión se detuvo en el lado izquierdo del llamado Barranco Salado en un punto de la intersección de la vía del ferrocarril. Los pretendidos guardias civiles descendieron del vehículo, abrieron el portón para que bajasen los detenidos y sin mediar palabra fusilaron a todos los prisioneros.
En aquel mismo momento Manuel Garcés, Martín y Paco Bernal
llegaban a un meandro de escasa profundidad, pese a la crecida
que había tenido lugar aquella primavera. Una vez en la orilla republicana, entre Osera y Pina, esperaron los primeros destellos del amanecer; hubiese sido muy arriesgado tratar de encontrar a las milicias por la noche. Así que, al aparecer las primeras luces, enarbolaron una bandera blanca y otra cenetista y caminaron unos cientos metros hasta que una patrulla de la columna Durruti les dio el alto. “Salud, camaradas, tierra y libertad”, gritó Martín. Apenas dos horas después ya eran miembros de las fuerzas anarcosindicalistas de Aragón.
Por su parte, Manuel Moreno y Eusebio Gómez tuvieron menos suerte. Se despertaron al amanecer para proseguir su camino. Habían dormido al raso y estaban entumecidos. Cargaron el macuto y prosiguieron en dirección este; desconocían el fatal final de sus parientes y vecinos. Les pareció ver una nube de polvo que se acercaba por el camino y se escondieron en un desnivel cercano.
La polvareda tomó la forma de un vehículo. Detuvieron el latir de sus corazones con la esperanza de que, quien fuese, pasara de largo y pudieran proseguir su huida. Por fatalidad uno de los ocupantes de la camioneta les vio. Trataron de correr campo a través, pero otro grupo de guardias civiles uniformados les cerró el paso. Cabizbajos,
subieron a la camioneta que ronroneó sobre la tierra seca mientras daba la vuelta en dirección Zaragoza. Esta vez el destino fue la cárcel de Torrero, donde les esperaría una parodia de juicio y la pena de muerte. Años después, podrían contar a sus hijos sus estancias carcelarias, la sorprendente conmutación de la máxima pena y la angustia de aquel terrible día. El destino les permitió ser la voz de los otros seis, injustamente ejecutados.
portada-ping-definitiva

Justicia y reconocimiento para Luz Long

Hoy he cursado al Comité Olímpico Internacional la siguiente petición:

 

Estimados señores:

En una de mis novelas, Pingüinos en París, aparece como personaje el atleta alemán Luz Long, concretamente se describe su muerte en le frente de Sicilia en julio de 1943, para denunciar la injusticia de las guerras.

La novela tiene un página:   https://pinguinosenparis.com/, en la que aparecen noticias relacionadas con la novela y sus personajes. En una de las entradas escribí sobre Luz Long relatando su espíritu olímpico y su comportamiento durante la Olimpiada de 1936: https://pinguinosenparis.com/2017/04/27/luz-long-en-pinguinos-en-paris/. Añadí que el atleta, según consta en sus archivos y en distintas páginas de Internet, había sido galardonado, a título póstumo, con la primera medalla Pierre de Coubertin en el año 1964.

Mi sorpresa fue cuando recibí notificación por parte de la nuera y el hijo de Luz Long, autores del libro: Luz Long- eine Sportlerkarriere in Drietten Reich, comunicándome que nunca habían recibido ni la medalla, ni ninguna comunicación ni invitación a tal acto:    https://pinguinosenparis.com/2018/02/05/sobre-luz-long/, pese a las reclamaciones hechas por la familia al Sr. Bach Presidente entonces del Deutscher Sport Bund, y hoy presidente del COI, nunca han recibido respuesta.

Solicito sea revisada en el historial olímpico y en el de la medalla Pierre Coubertin, la concesión de esta distinción a Luz Long y coincidiendo en julio con el aniversario de su muerte  se comunique oficialmente a su familia y a los medios de comunicación olímpicos y sociales en reconocimiento al espíritu olímpico del atleta alemán. Les ruego, en virtud de los valores del olimpismo y de la justicia, una respuesta positiva a mi escrito. Atentamente:

Jordi Martínez Brotons

(Jordi Siracusa)

“Lo mejor que tienen los sueños es que se pueden hacer realidad”

Barón Pierre de Coubertain (1863 – 1937). Padre de los Juegos Olímpicos modernos.

… lo malo de la burocracia es que no sabe soñar.

Jordi Siracusa.

Sommerolympiade, Siegerehrung Weitsprung

Olympische Spiele 1936 in Berlin, Siegerehrung im Weitsprung: Mitte Owens (USA) 1., links: Tajima (Japan) 3., rechts Long (Deutschland) 2., Zentralbild/Hoffmann

tumba de long

Tumba de Luz Long.

La toma del Nido del Águila de Hitler.

Aunque la novela Pingüinos en París termina con la liberación de la capital francesa por La Nueve, la famosa compañía siguió combatiendo por Europa hasta el final de la guerra. Uno de sus últimos episodios fue la llegada de la 2DB hasta Berchtesgaden en los Alpes Austriacos, y la toma de Berghof y el Nido del Águila del dictador nazi, ahora hará setenta y tres  años.

 

5451463405460_XXL

Hitler desde su atalaya de Berghof

Recostada sobre el cerro Obersaizberg y cercana a la ciudad bávara de Berchtesgaden, situada a más de  1.800 metros de altura, se encuentra Berghof, el lugar donde el Partido Nazi (Martín Bormann fue el gran maestro de obras) modernizó el antiguo chalet de Hitler convirtiéndolo en el segundo cuartel general de dictador. En los mismos parajes y con ocasión de su 50 cumpleaños, le obsequiaron con el famoso chalet Adierhorst (Nido del Águila), situado en la cumbre del monte Kehistein, a 2000 metros. El Berghof y el  Adierhorst estaban comunicados por un camino asfaltado de 7 kilómetros y  se ascendía al Nido del Águila por un ascensor adicional enclavado en la roca viva, provisto de ventilación especial.

Bundesarchiv Bild 183-1999-0412-502, Obersalzberg, Berghof von Adolf Hitler.jpg

Entrada de Berghof en Obersaizberg.

Existe mucha controversia sobre quienes fueron los primeros en alcanzar la residencia del jerarca nazi. Los franceses asegurar que fue el capitán Touyéres de la 2DB quien llegó el primero a la residencia hitleriana. Esta versión queda ampliada cuando la crónicas cuentan que las secciones 1 y 2 de La Nueve le acompañaron a su llegada a Berghof.  Como así cuenta Moreno y Martín Bernal, jefes de ambas secciones.

El caso es que, por aquel entonces, ya sólo restaban 16 españoles en La Nueve de los 146 que desembarcaron en Utah en julio del 44. Algo más de setenta de ellos curaban sus heridas en distintos hospitales aliados y el resto descansaba eternamente en los frentes de batalla desde Écouché a Inzell y Weissbach .

Dicen los franceses:  Sin perder tiempo, en cuanto se le autorizó, el capitán Touyéres tomó el volante de su Jeep “FRANCE”, conducido por François Borg, un francés de Túnez,  sube a OBERSALZBERG por una carretera muy sinuosa. No hay rastro de ninguna presencia estadounidense.,,

El capitán Touyéres  y el brigada Borg continúan la ascensión. Encuentran una columna de las Juventudes Hitlerianas con 30 componentes blandiendo una bandera blanca. Touyéres   les hace tirar sus armas al barranco y bajar a Berchtesgaden…

Touyéres  y Borg continúan su ascenso y llegan al corazón mismo de la guarida de Hitler en Berghof.

Resultado de imagen de berghof

Berghof Foto: Librería del Estado de Baviera.

 

Por su parte, los norteamericanos aseguran que:  El 4 de mayo, el Tercera División de Infantería llegó a la ciudad balneario de Berchtesgaden y de allí tomó un camino estrecho, girando a unas pocas millas hasta Obersalzberg,  Y manifiestan que cuando llegaron los franceses el 7º regimiento de la 3ª Division de Infantería, ya estaba allí.

BERCHTESGADEN - 1945

Tropas norteamericanas en el Nido del águila

la 101 en Berchtesgaden esay company

Según Pratt Sherman, el teniente coronel de Ejército de los EE.UU. comandante de la compañía L del 7 reg. de Infantería, los franceses llegaron 4 horas después y los de la airborne101, 16 horas mas tarde. Los norteamericanos quedaron como fuerza de ocupación de Obersalzberg y  convierten la zona y en particular Berghof en un lugar de reposo para las tropas  yankees.

norteamericanos en el Nido

 

Berghof 25 avril 45 bombarde

 

El caso es que Federico Moreno y Martín Bernal cuentan que sus secciones tienen que vencer una dura resistencia en el pueblo de Inzell y destruir un puente en Weissbach y luego (probablemente el 3 de mayo) llegan con Touyéres  con sus secciones a Berghof y al Nido del Águila, donde Bernal se desbebe en el sillón de Hitler, ese floreado que aparece en todos los reportajes, anécdota contada repetidamente a sus familiares de Zaragoza ,que a su vez me la han contado a mí.  Otro componente la La Nueve se queda con el ajedrez del dictador, que luego vende a un soldado norteamericano. Ángel Rodriguez Leira, López Cariño, el mejor cañonero de  La Nueve, se quedó con las sábanas de Hitler. También me costa, porque me lo ha contado su hijo, residente en la Isla de la Reunión, que su padre, Sanchís,  guardó un juego de té de Berghof que él todavía conserva.  Lo que demuestra que los de La Nueve fueron de los primeros en llegar… o los más rápidos.

Nido del Aguila

Dibujo del propio Hitler del interior del Nido del águila, con el famoso sillón floreado de Bernal.

Resultado de imagen de Toma del Nido del Águila por los aliados

El sábado 5 de mayo una gran bandera tricolor cuelga, al fin, sobre el Nido del Águila.

Resultado de imagen de capitán Touyéres,

El lugar en la actualidad.

 

Easy Company

Pingüinos en París, una novela de un tiempo.

 

25660178_1326597224111711_646778657234045213_n (1)

Aunque mi novela “Pingüinos en París” pasa por ser una novela que describe tiempos de guerra y termina con un hecho histórico – la liberación de París – que permaneció en su realidad demasiado tiempo oculto, lo cierto es que trata de ser una novela de personajes, de sentimientos y vivencias que sorprenderán al lector.

Es cierto que se desarrolla en un momento apasionante y conflictivo para la Humanidad y que la Guerra Civil y la II Guerra Mundial son el escenario prioritario donde las actrices y actores del libro encuentran o pierden lo mejor de sus existencias.

Sin embargo, Pingüinos en París, es básicamente  un compendio de historias individuales, amores, canciones, fotografías, lugares, situaciones y sentimientos dentro de un contexto histórico. Su lectura conseguirá fundirnos con los personajes y vivir sus perspectivas y condicionantes como si de las nuestras se tratara.  Seremos, Hugo, Nicoletta, David, Fiorella, Robert, Gerda… o cualquiera de ellos entrelazados por el milagro de las palabras. Veremos sus rostros, oiremos sus canciones, abrazaremos sus cuerpos y tendremos sus dudas y pensamientos en lugares como La Toscana, Barcelona, Madrid, Teruel, Livorno, Roma, San Giovanni o Pocklington… incluso dispararemos con ellos en las calles de París.

ficha de pingueinos-en-paris-bajo-dos-tricolores

Algunos de su personajes, sin dejar de ser como son, se han rebelado en boca de sus hijos y nietos y he procurado trasmitirles el porqué elegí a sus ancestros como cómplices de mi libro. Así los familiares me han ayudado, comentado e interesado por esa nueva vida de sus deudos. En esta página podéis encontrar comentarios, fotos, pregunta y correcciones de algunos de ellos. Porque los personajes de Pingüinos en París siguen vivos en muchas memorias.

arco anniejpg

Pingüinos en París, os emocionará… y tendréis que contármelo. 

Si queréis saber más:

Las canciones

Las fotos

Los vídeos

Los personajes

Los personajes de la novela Pingüinos en París

27545284_1360604390710994_7706345650526044108_n

Agradezco a todos los lectores que han elogiado muy mayoritariamente a Pingüinos en París. Los motivos han sido muy diversos: por la calidad, entretenimiento, estructura, dinámica, realidad histórica, ficción bien argumentada… pero me llena de orgullo los comentarios sobre la credibilidad y tratamiento de sus personajes, ya sean protagonistas o no.

Precisamente eso es lo que pretendía al escribir la novela: relatar sentimientos y vivencias de distintas mujeres y hombres que, a lo largo de la obra, aparecen entre sus páginas.

Por eso hoy os recomiendo la visualización de todos estos personajes que están a vuestra disposición en esta página y en el siguiente enlace: Personajes de la novela

La actriz Luise Rainer; la  famosa Madame Sitri; el fotógrafo Robert Capa y la fotógrafa Gerda Taro; el poeta Giorgio Caproni; el rey Alfonso XIII; el polaco Herschel Grynszpan “responsable” de La Noche de los cristales rotos; la  fundadora de la Maternidad de Elna, Elisabeth Eindenbenz; Joan Pujol el mejor espía del siglo XX; el locutor Ignacio Bowen y su esposa Celia Tobal; el general  Georges Patton; el cantante David Devriès; el general Miguel Cabanelles Ferrer;  el fraile Martín Zubeldía Inda  (Gumersindo de Estella); los grandes poetas Antonio Machado y Miguel Hernández; los espías Miguel Piernavieja del Pozo y Ángel Alcázar de Velasco; el general Leclerc comandante en jefe de la 2DB; el general Charles De Gaulle, el escritor Ernest Hemingway; el atleta Luz Long; el mejor ametrallador del día D, Heinrich Severloht; el director de cine John Huston; la rapada de Chartreuse, Simone Touseau; el último gobernador alemán de París, Dietrich von Choltitz; los componentes de La Nueve, encabezados por su capitán Raymond Dronne y su segundo Amado Granell y su gran héroe Martín Bernal,  todos dejaron su huella en la Historia.

En la novela aparecen  junto a otros personajes, supuestamente ficticios, con de igual protagonismo y que también, tal vez con otros nombres, fueron parte de la historia, sobre todo la relatada en la novela. Así encontraréis datos sobre el oficial de la Nueve Hugo Martínez; el resistente Vicenzo Zanetti, el mejor ametrallador de La Nueve,  David Sitrì; los habitandes del pueblo de San Giovanni: Vittorio San Giovanni, Alfonso de San Giovanni, Don Mateo, Desiderata y Cornelio San Giovanni; la intrigante Claudia Angelini y su hijastro Pietro Angelini; y en especial la bella Fiorella Colonna y la protagonista principal: Nicoletta Cervi.

De todos ellos encontraréis referencias y fotografías en la página. Espero que lo disfrutéis.

 

25660178_1326597224111711_646778657234045213_n (1)

Sobre Luz Long

El atleta alemán Luz Long es conocido, además de por su trayectoria atlética, por su espíritu olímpico. En las olimpiadas de Belín de 1936, en las que obtuvo la medalla de plata en salto de longitud, aconsejó al norteamericano Jesse Owens, su principal rival, como debía saltar porque sus primeros saltos fueron fallidos, lo que a postre dio el triunfo al atleta de Alabama, gracias al consejo técnico de su oponente Luz Long.

Luz Long moriría durante la Segunda Guerra Mundial durante la invasión aliada a Sicilia. Como un homenaje a este gran hombre y gran atleta, fiel a los principios olímpicos, lo incluí como personaje de mi novela “Pingüinos en París”.

En el aniversario de su nacimiento hice un post en esta página relatando las virtudes de Luz.

Luz Long en Pingüinos en París

Un amable lectora alemana, que ha resultado ser la nuera de Luz Long, me envío un comentario, que pueden ver en el post, donde corregía mi aseveración de que en 1964 se le había concedido a Long,  a título póstumo, la medalla Pierre de Coubertin

Medalla Pierre de Coubertin

Mi extrañeza no tuvo límites puesto que en muchas páginas en distintos idiomas, tanto las referidas a la medalla como a las de las biografías de Luz Long, mencionan este punto. Puesto en contacto con Mrs Long, me ha asegurado que Luz nunca ha recibido esta medalla a pesar de lo que digan.

Sirva este post para reivindicar que Luz Ling era merecedor de tal distinción y rogar que en todas las páginas de Internet, principalmente las de Wilkipedia, se corrija el error y se anime a las autoridades deportivas a subsanar esta injusticia. Les incluyo la última respuesta de Mrs Long.

Dear Mr. Jordi Siracusa,
thank you very much for your answer to my email and your mentioning the Pierre de Coubertin Medal given in 1964 posthum
to Luz Long???? As you mention it, I believe, that this news you learned from your source:

https://en.wikipedia.org/wiki/Pierre_de_Coubertin_medalhttps://de.wikipedia.org/wiki/Luz_Long

I can assure you, that this news is a fake. I did make the research for our book about Luz Long for five years. I startet very
thoroughly and the first thing was to look in the story, that  the Pierre de Coubertin Medal was given to Luz in 1964. Why,
because my husband, the son of Luz, in 1964 was already 23 years old and he or his Mom Gisela didn’t get any letter, any parcel
and call from the IOC where they have been informed, that Luz was honored with the Pierre de Coubertin medal postume, neither
was there any Sport Gala to present this medal to the Long family. And no one of the Long family was ever in contact
to Mr. Average Brundage at that time President IOC, who was the man, who appoints the athletes for this award.

I got in contact with Mr. Bach/President Deutscher Olympischer Sport Bund and nowadays IOC President, with the archiv IOC,
with German Archives and Organisations, with Mr. Müller who worked in that department. No letter, no call, no proof at all
to give any hint, that Luz Long did ever get the Pierre de Coubertin medal.

On our German website: https://de.wikipedia.org/wiki/Luz_Long
you won’t find any hint for given the Pierre de Couberin medal to Luz. They did efface it on our request, but they told me, they can’t do it on all foreign wikipedia websites. So, for me it is not possible to correct every website, in which some of Luz life is mention in the wrong way. Misinterpretations for instance to earn money with this story or to make their websites more interesting  or to write off from convenience. There are really many motives. We don’t agree, but can’t help it.

Therefore my email was on purpose, to ask you, to mention our book as further scource to wikepedia and others.
Whatever you will read in our book is correct and can be proofed through documents, witnesses, diaries, Original Newspaper from 1936 and from sources out of the family.

And you have to think about our i.e. Luz problem, he will never get the Pierre the Coubertin medal because everyone believes, that he already got this precious award in 1964 posthum!  It’s a pity!

Kind regards

Me permito hacer una traducción del escrito.

 

Estimado Sr. Jordi Siracusa,

Muchas gracias por su respuesta a mi correo electrónico y su mención de la Medalla Pierre de Coubertin otorgada en 1964 póstumamente a Luz Long ??? Como usted lo menciona, creo que esta noticia la tomó de la fuente:

https://en.wikipedia.org/wiki/Pierre_de_Coubertin_medalhttps://de.wikipedia.org/wiki/Luz_Long

Puedo asegurarte que esta noticia es falsa. Hice la investigación para nuestro libro sobre Luz Long durante cinco años. La hice muy a fondo y lo primero fue mirar en la historia de esa Medalla Pierre de Coubertin que se le dio a Luz en 1964. ¿Por qué? porque mi esposo, el hijo de Luz, en 1964 ya tenía 23 años y él o su madre Gisela no recibieron ninguna carta, ningún paquete ni una llamada del COI donde se les informara de que Luz Long fue honrado con la medalla Pierre de Coubertin, ni hubo ninguna Gala Deportiva para presentar esta medalla a la familia Long. Ni nadie de la familia Long tuvo noticias del  Sr. Average Brundage, en ese momento  Presidente  del IOC, y que era el responsable de designar a los atletas para este premio.

Me puse en contacto con el Sr. Bach, Presidente Deutscher Olympischer Sport Bund y hoy Presidente del COI, con el archivo IOC, con Archivos y Organizaciones Alemanas, con el Sr. Müller que trabajó en ese departamento; sin  recibir ninguna carta, llamada o prueba que diera alguna pista, que demostrara que Luz Long recibió en algún momento la medalla Pierre de Coubertin.

En nuestro sitio web alemán: https://de.wikipedia.org/wiki/Luz_Long  no encontrarás ninguna pista sobre la medalla Pierre de Coubertin a Luz. Lo borraron a petición nuestra, pero lamentablemente no pueden hacerlo en todos los sitios web de wikipedia en el extranjero. Por lo tanto, para mí no es posible corregir todos los sitios web, en los que parte de la vida de Luz se trasmite de la manera incorrecta. Existen interpretaciones erróneas de todo tipo, por ejemplo, para ganar dinero con la historia o para hacer que sus sitios web sean más interesantes y para cancelarlo cuando les convenga. Realmente hay muchos motivos. No estamos de acuerdo, pero no podemos evitarlo.

Por lo tanto, mi correo electrónico fue a propósito, para preguntarle y para mencionar nuestro libro como fuente de información adicional para wilkipedia y otros.

Todo lo que leerá en nuestro libro es correcto y puede ser revisado a través de documentos, testigos, diarios, periódico original desde 1936 y desde fuentes al margen  de las familiares.

Y dese cuenta de nuestra sensibilidad sobre este tema, porque Luz  nunca obtendrá la medalla “Pierre de Coubertin” porque todos creen que: ¡Ya  obtuvo este precioso premio en 1964 ! ¡Es una lástima!

Saludos cordiales.

El libro a que se refiere Mrs. Long: Publicado en Abril 2015.  ISBN 978-3-942468-26-8

 

Agradezco a Ragna Long sus comentarios.

 

phpunNOQb20130425153445.jpg_ArticleWide

 

La hazaña

Página de Luz Long:

https://www.facebook.com/LuzLudwigLong/

 


La última foto de Gerda Taro

En mi novela Pingüinos en París, Gerda Taro y su pareja, el fotógrafo Robet Capa, tiene un papel protagonista. En el libro se relata el momento en la batalla de Brunete en que Gerda es aplastada por un tanque y el posterior fallecimiento de la foto-reportera. El pasado miércoles apareció en Twitter una foto que, con bastante seguridad, fue la última que le tomaron a Gerda.

Hospital del gOLOSO

La foto es propiedad de un ex oficial británico de nombre John Kiszely que la subió a Twitter con el siguiente texto:

Just dug out this photo of a young doctor with the International Brigade in the Spanish Civil War in 1937 – my father.

Se trata de una foto de su padre, un brigadista húngaro, atendiendo a una joven herida. Pronto aparecieron varios comentarios en su perfil relacionando a la víctima con Gerda Taro.  Las respuestas de Kiszely mencionaban una nota en el reverso de la foto:

Y aunque el mes  no coincide (Gerda murió en julio), es muy probable que sea ella.

 

 

PARTE TRASERA DE LA FOTO

Parte trasera de la foto subida a Twitter por Kiszely.

Partes de periplo vital de Gerda Taro, pueden leerse en mi novela y también en alguna de las entradas de esta página que cito a continuación:

Gerda Taro en Pingüinos en París

Aquí encontraréis, vivencias,  fotos suyas, el trágico accidente que le costó la vida  y partes de la novela en la que se relatan.

El apartamento de Gerda y Robert Capa en París

Aquí podéis ver el apartamento de París donde vivieron Gerda y Robert, en un reportaje fotográfico que hicimos Ana y yo en París.