Presentación de Pingüinos en París en Madrid

El segundo evento que propició la «entrada» de La Nueve en Madrid fue la presentación del libro en la Librería Muga, con la presencia de Evelyn Mesquida, de un montón de amigas y amigos: Pepa, Concha, Yolanda, Loli, Ana, David, Luis, Sergio, Pedro, Rafael… , la de otros escritores como Lucía de Vicente, David Verdejo, Manuel Dorado, David J. Skinner y  Mari Carmen Aranda y un público simpático, participativo, lector y muy interesado. También contamos con el cariño, la paciencia – terminamos tardísimo – y el buen hacer de los amigos de Librería Muga y del reportaje fotográfico de José Manuel Serrano Esparza:

blog de José Manuel Esparza

¡Qué bonito es sentirse arropado!Gracias a todos.

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Fijaos en el polo tuneado por Ana Elisa con la bandera republicana. Foto del reportaje de José Manuel Serrano Esparza.

 

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Antes de empezar, ¡buenas compañías!

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Ana Elisa con Evelyn Mesquida. Foto: Qué locura de Libros

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Concha con Evelyn. Foto: Qué locura de Libros

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Terminada la presentación me entrevistaron en Radio Internacional los fabulosos amigos Mikel Barsa y Lucia de Vicente… hasta las 2.30 de la madrugada. Fue divertidísimo.

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LINK DE RADIO INTERNACIONAL   Emisión del día 21 a partir de 1.22.00 hasta el final.

 

 

El campo d’Argelès y la Maternidad de Elna en Pingüinos en París.

Dos de los paisajes y lugares que retrata la novela en toda su crudeza y esperanza son el campo de refugiados d’Argelès y la Maternidad de Elna.

El primero por ser uno de los campos de concentración donde fueron recluidos miles de combatientes y civiles republicanos. Sin comida, sin medicamentos, sin agua potable y casi sin esperanza el éxodo republicano fue «acogido» en esos miserables campos por el Gobierno francés, más que como amigo como refugiados indeseables. El segundo porque fue el lugar donde las madres republicanas en aquel exilio pudieron parir y criar a sus hijos en libertad.

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Kalimago Films ha convertido esas visicitudes en una película de 56′ de duración de la mano de Felip Solé, titulada « Camp d’Argelès », un film sur la dignité humaine …

Eso es lo que trata de contar la cinta, una historia sobre la dignidad humana que va desde el internamiento en el campo d’Argeles hasta el «milagro» de la Maternidad de Elna, donde acogieron a docenas de niños españoles – más tarde también judíos – y les dieron el cariño y la dignidad que merecían. Sobre todo, les permitieron nacer en libertad.

La presentación, actores, intención, los realizadores junto con  fotografías del rodaje y el trailer de la película lo podéis encontrar en Camp d’Argelés

Si queréis ver la película entera:

Si queréis saber más sobre el Campo podéis leerlo en mi novela. Aunque os adelanto una parte del texto:

Argelès-sur-Mer, 1939

Nada hay más triste que la derrota. Sobre todo porque uno sabe que su historia la van a escribir los vencedores. Pero lo peor de la capitulación es la cautividad. Cuando se lucha, sea en la guerra o en la vida, siempre queda la esperanza o el orgullo de intentar evitar la rendición. Sin embargo, cuando ya vencidos, se nos impone el destierro o la reclusión, es un peso demasiado duro de llevar.

  Así pensaban los miles de expatriados republicanos cuando la gendarmería francesa y los soldados coloniales los repartían entre distintos campos de internamiento. El de Argelès era uno de ellos. Estaba situado en las playas del pueblo francés de Argelès-sur-Mer, en los Pirineos Orientales en la región de Languedoc- Rosellón; tierras arrebatadas a la corona de Aragón por una cruzada contra los cátaros, promovida por el Papa Inocencio III, nada inocente, y sustentada militarmente por los reyes franceses de la dinastía de los Capetos, un linaje de muchas fábulas y patrañas.

  Al de Argelès fueron a dar con sus huesos Hugo y Pietro. Los prisioneros se hacinaban sobre la playa y todo su perímetro estaba cercado con alambre de espino. Marroquíes y senegaleses vigilaban para que nadie escapara de aquel reducto de arena e injusticia. El lugar era infernal. No había barracones ni letrinas, tampoco electricidad ni por supuesto enfermería. Un capitán francés, responsable del campo, le comunicó a Hugo que podría solicitar ir a cualquier parte de Francia si le reclamaban, sus galones de mayor del ejército español le conferían esa prioridad. Hugo tenía amigos en París y en Lyon, a pesar de todo y ante las terribles condiciones de los concentrados, le parecía una cobardía abandonar a Pietro, a sus hombres, y aquellas gentes cuyo único delito había sido ser fieles a la República.

  Junto con otros oficiales decidieron organizar aquel caótico lugar. Solicitaron que los enfermos y heridos graves fuesen trasladados a hospitales. Poco a poco fueron levantando barracones de madera y de lona, se inventaron cocinas y se construyeron letrinas excavadas en la arena. Intentaron organizar el reparto de los escasos alimentos que recibían de los franceses y de la Cruz Roja. Sin embargo, los suministros eran insuficientes  y el agua tan escasa que había que recogerla salubre de los hoyos practicados en la arena. El hambre, el frío y la muerte, como jinetes del Apocalipsis, cabalgaban por aquella playa y la disentería y la sarna fueron apareciendo entre los concentrados. Se destinaron varias tiendas para dispensarios y una como hospital, pero al margen de aspirinas y vendas, carecían de lo más elemental.

 Las noches eran húmedas, iluminadas por fogatas que trataban de paliar el aire gélido del mar hasta que la rosada matutina apagaba los últimos rescoldos de las brasas. Decían los prisioneros: “Por colchón la arena húmeda y por manta el cielo estrellado”. Los abusos por parte de los guardianes eran constantes y no únicamente por los vigilantes senegaleses, los suboficiales y oficiales franceses trataban de sacar todo el provecho posible de aquel estado de cosas. Las mujeres eran espiadas y asediadas y los hombres golpeados a la menor oportunidad. Los que se resistían o protestaban demasiado eran llevado a campos de castigo ¡como si no fuese suficiente condena estar allí!   

A pesar de tantas carencias, se organizaron tareas que distrajeran a los allí concentrados. Construyeron los «barracones de cultura», unos cobertizos donde se realizaban actividades lúdicas y culturales, sin apenas nada, tan solo con el sentimiento de compartir con los camaradas de infortunio. Tenían la extraña sensación  de sentirse liberados al no poseer  nada, salvo la vida. Un grupo de jóvenes editaba una pequeña publicación que titularon El Boletín de los Estudiantes, la escribían sentados en la arena, aprovechando la luz solar y la inspiración marina.

Los niños eran los que más sufrían, sobre todo los recién nacidos. En medio de aquel solar de arena, sin apenas alimentos ni la más mínima atención pediátrica, sus expectativas de vivir se reducían cada maldito atardecer. Hugo trataba de obtener toda la ayuda posible, si bien eran tratados más como prisioneros peligrosos que como refugiados. Una mañana varios camiones se llevaron a las mujeres y a los niños pequeños a otros campos, para desesperación de padres y maridos. De nada sirvieron las protestas. Hugo, con la excusa de buscar un fiador, consiguió que le permitieran llamar a Capa. “Debes venir a ver lo que aquí sucede Endre”, le dijo. El fotógrafo apareció a mediados de marzo. No podía creer lo que presenciaba.

  • No puede ser, Hugo, parece mentira que Francia se porte así.
  • Ya ves, Endre. Esto supera a todo lo que podíamos esperar.
  • He de llevarte conmigo, y a Pietro también.
  • ¿Y dejar a toda esta gente abandonada? No Endre, no tengo valor. Aguantaré.

Capa hizo lo que mejor sabía hacer. Fotografió todo aquel horror y aquella vergüenza. Cuando se despidió de sus amigos insistió en reclamarles para que fuesen enviados a París.

  • Espera un tiempo, Endre. Quiero hacer todo lo que pueda. Te llamaré.

Las noticias del infame recibimiento a los refugiados españoles llenaron las páginas de los periódicos de los países democráticos y las fotos de Capa habían contribuido a ello. Los oficiales franceses de los campos de refugiados iniciaron acciones de propaganda con la intención de reclutar voluntarios para servir en la Legión Extranjera. Algunos miles de republicanos aceptaron este camino como la única solución para abandonar los internamientos…

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Si queréis saber todo sobre la maternidad y su fundadora Elisabeth Eindenbenz seguid el enlace:

La maternidad de Elna y Elisabeth Eindenbenz

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Leedlo todo en:

Portada 2º edición

PINGÜNOS EN PARÍS. VÍDEOS RELACIONADOS CON LA NOVELA

Para comprender mejor a los personajes de mi novela  y al momento histórico que vivían, he añadido en la página una serie de vídeos que explican los momentos, las sensaciones  y las vicisitudes que les envolvieron. Todos somos nosotros mismos y las circunstancias, las nuestras y las de nuestro entorno. Ver para comprender es un ejercicio que podéis practicar con estas imágenes que van desde la Proclamación de la República Española, hasta la liberación de París, pasando por la Guerra Civil, la II Guerra Mundial y muchos de los hechos que marcaron un tiempo y un momento fascinante y terrible a la par.

Los vídeos de Pingüinos en París

Espero que os gusten.

Portada 2º edición

Pingüinos en París (Bajo dos tricolores), ya está en su segunda edición.

 

Mi nueva novela Pingüinos en París (Bajo dos tricolores), ya está en su segunda edición. Gracias a todos los lectores. Si no la encontráis en vuestra librería favorita insistid para que os la traigan. Os lo agradecerán.

 

Portada 2º edición

 

En todo caso también podéis adquirirla directamente a la editorial http://www.editorialcomuniter.es/narrativa/119-pingueinos-en-paris-bajo-dos-tricolores   sin gastos de envío.

Para quienes no sepáis todavía de qué trata la novela podéis entrar en:

Página de la novela

Encontraréis personajes, vídeos, lugares, fotos, música y películas que aparecen el la novela.

Sinopsis

También podréis descubrir o saber más de La Nueve, la famosa compañía de republicanos españoles que liberó París el 24 de agosto de 1944.

LA NUEVE

parís por Jose Manuel Serrano villa Alicia.

Foto de José Manuel Serrano. Paseando los Pingüinos por París.

Roma, ciudad abierta.

El 14 de marzo de 1944, Roma fue declarada ciudad abierta. Los continuos bombardeos aliados ponían en peligro la monumental capital y las autoridades alemanas decidieron que Roma, al igual que París en 1940, merecía ser salvada. Roma había sufrido la ocupación alemana como si se tratara de una ciudad enemiga.

Ocupación de Roma por los alemanes el 10 de septiembre del 43. Foto:  http://www.16ottobre1943.it/it/loccupazione-nazista-di-roma.aspx

Roma había sufrido desde septiembre del 43 hasta su liberación la ocupación alemana. Los alemanes habían llegado como conquistadores y no como aliados. Durante la primera semana de ocupación requisaban a punta de pistola los vehículos en mitad de la calle, aquello podía entenderse como una necesidad militar para controlar la ciudad. No obstante, siguieron el mismo procedimiento para conseguir joyas y dinero de los transeúntes y así como en París habían procurado mantener un orden policial, en Roma se convertían en vulgares atracadores. Se prohibieron los taxis y circular en bicicleta con la excusa de evitar atentados por parte de los partisanos. A menudo, con el pretexto de restricciones energéticas, cortaba la corriente de los transportes públicos con lo que los trolebuses y tranvías dejaban de funcionar durante horas. Solamente había gas durante hora y media al mediodía y 30 minutos por la noche. Tampoco los hogares podían disponer de teléfono bajo la sospecha de espionaje. El invierno del 43-44 había sido frío y mucho más por el corte del gasóleo; los palacetes romanos de techos altos y pisos de mármol se quedaron tan fríos como las chabolas del extrarradio. El toque de queda fue muy estricto y más de un romano perdió la vida desafiándolo. El ya habitual racionamiento se endureció y el mercado negro hizo su agosto en pleno invierno y las requisas practicadas en las redadas de las SS eran de nuevo revendidas a los estraperlistas por oficiales corruptos.

Extracto de Pingüinos en París.

 

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Foto: Mundo Militaria

Sin embargo, Roma no caería en poder de los aliados hasta el 4 de junio. En el ínterin entre marzo y junio, las tropas de ocupación alemanas todavía practicaron sus métodos represivos sobre la población civil. Así es el caso de la masacre Fosas Ardeantinas ocurrido el 24 de marzo en repuesta a un atentado   del grupo partisano GAP (Gruppi d’Azione Patriottica) el día 23 de marzo y en el que murieron 28 policías (tres más morirían en días posteriores) y dos civiles italianos. Hitler ordenó  a Herbert Kappler, comandante de la Gestapo en Roma  que ejecutara a 10 civiles por cada policía muerto. Un total de 335 civiles italianos, redondeando la cifra exigida por el dictador alemán, fueron conducidos a  unas minas abandonadas en el extrarradio de Roma y ejecutados.

Memorial de las Fosas. Foto: Universitat Politècinca de Catalunya

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Foto  e historia de Happler: https://it.wikipedia.org/wiki/Herbert_Kappler

Pese a todo, el mayor temor de los romanos durante la ocupación fue el reclutamiento forzado de hombres de todas las edades a los que deportaban a Alemania o ponían a trabajar en las defensas de la ciudad. Luego estaba la sempiterna persecución a los judíos romanos. En octubre más de mil de ellos fueron deportados a Auschwitz. Los actos de sabotaje eran duramente castigados con detenciones y fusilamientos. En el mes de marzo uno de estos ataques fue salvajemente escarmentado. Hitler ordenó fusilar a diez italianos por cada víctima del atentado. Herbert Kappler, comandante de la Gestapo en Roma, envió al paredón a 335 civiles internos en las cárceles romanas por motivos diversos redondeando la cifra exigida por el perturbado de Berlín. El lugar de tal atrocidad fueron las Fosas Ardeatinas en el extrarradio romano. El Papa, pese a saberlo con anterioridad, calló pávidamente. La ocupación había sido abusiva, ratera, dura y asesina. El resultado fue un feroz aborrecimiento hacia los alemanes por parte de la población urbana. No hubo, como en París, una mínima confraternización; los godos fueron odiados por casi todos los romanos.

Extracto de Pingüinos en París.

La película.

En enero de 1945, Roberto Rossellini realiza un película sobre la ocupación alemana y  basada en hechos reales, llamada: Roma città aperta. El film tuvo varios premios:

Resultado de imagen de ROMA CIUDAD ABIERTA Nominada al Oscar: Mejor guión
 Círculo de Críticos de Nueva York: Mejor película extranjera
 Festival de Cannes: Gran Premio del Festival (Ex-aequo)
Y contó con un reparto excepcional: 
Aldo Fabrizi, Anna Magnani, Marcello Pagliero, Maria Michi, Harry Feist,Vito Annichiarico, Francesco Grandjacquet, Giovanna Galletti, Carla Rovere

 

 

Una reseña sobre Pingüinos en París

Pero Qué Locura de Libros.

Pero qué locura de libros, la web lectora y crítica de libros ha hecho una reseña de la novela. Os la incluyo.

RESEÑA U OPINIÓN DE ‘PINGÜINOS EN PARIS’.
<<La mejor novela que he leído en mucho tiempo>>.

 

Pingüinos en París es la historia de un pueblo, de unos españoles que una vez derrotados siguen luchando contra el abuso del poder, las injusticias y la barbarie de la guerra, venga de donde venga.
La novela tiene una estructura maravillosa, junto a los personajes centrales que protagonizan un capítulo, siempre vienen después otros capítulos con personajes secundarios que tienen que ver con la trama principal y que están llenos de matices, que nos cuentan muchas cosas increíbles de sí mismos y del todo de la historia, que contribuyen a que una novela tan larga, resulte entretenida, de ágil lectura y muy, muy íntima.
Crees que la cantidad de personajes con los que empieza la novela te va a abrumar, pero a lo largo de sus 650 páginas, te das cuenta de que sin ellos el amplio recorrido por la historia de España y de Europa desde 1912 hasta 1945 sería imposible.
Tiene la particularidad de que son unos personajes llenos de alma, de vida y de muerte, de pasiones y de ideales, con los que me he identificado, e incluso he identificado a mis ancestros en muchas ocasiones.
He luchado, he llorado, he tenido miedo y he festejado junto a la Nueve por todo el periplo de cosas que les suceden en una década convulsa de nuestra historia.
Me ha maravillado la minuciosidad con la que el autor se ha documentado. El armamento, los movimientos de las tropas, la geografía de los lugares, las anécdotas de los mandos, el devenir de la sociedad de esa época….
Hay un personaje en particular que me ha llamado mucho la atención y al que he seguido a lo largo de la novela a través de google. El del fotógrafo de guerra Robert Capa.
Sus fotografías en el Desembarco de Normandía (calificadas como las 11 magníficas), las de los carros de combate con los nombres españoles, las de París en plena Guerra Mundial, son impactantes y según leía la novela y veía sus fotos era como estar presenciado la propia guerra.
Sus fotografías de las mujeres rapadas en Chartres por colaboracionistas con el ejército alemán quedan tan bien plasmadas en estas páginas, que me sentía viva dentro de esos acontecimientos. Considero que todo ello constituye un “rendez vous” a los reporteros de guerra que cubrieron la contienda como Taro, Capa o Hemingway y a los que lo siguen haciendo hoy en día.
Quizás por el paralelismo de mucho de lo que les ocurre a los protagonistas con las vivencias de mis propios abuelos en esos tiempos, me haya gustado y la haya disfrutado de una manera muy especial. Es un gran homenaje a todos aquéllos que lucharon por la libertad, llenos de convicción y de ideales, que dejaron sus vidas aparcadas por los demás y que sufrieron la ignominia de los vencedores. De aquellos que algún día fueron refugiados en un país por el que lucharon luego sin apenas reconocimientos. Dios mío, se parece tanto la historia a lo que estamos viviendo ahora….
En fin, gracias a Jordi Siracusa, maestro en esto de contar buenas historias por este novelón.
Mis frases:
“Poco tiempo después sabría que los fascistas leían muy poco, los curas al sesgo y los nobles solo lo que les convenía.” (pag.144)
“Su concepción de la monarquía autoritaria y su mentalidad rural y clerical, arremetían contra todo lo que no fueses Dios, patria y rey. A pesar de ser conscientes de que Dios no se mete en la contienda de los hombres, la patria es un concepto muy confuso y los candidatos a la corona de España andaban fuera de ella; uno en Viena en avanzado estado senil y el otro en Roma, haciendo de sátiro desdentado, alcohólico y adicto a la nicotina.” (pag.160)
“Miles de refugiados, abatidos y ateridos de frío, llegaban a la línea fronteriza bajo el pertinaz acoso de la aviación franquista. Era un convoy de desgraciados: de poetas desolados, de madres con lactantes, de ancianos arrugados; de soldados con vendajes teñidos de sangre, mugrientos y derrotados; de niños de rostro ennegrecido y asustado, que parecían salidos de zahúrdas y buhardillas, donde está prohibido jugar, Hugo y Pietro se encontraban entre aquellos infelices. Francia, la cuna de la Revolución, no los acogía, los internaba.” (pag.317)
“Una nación que no cree en sus intelectuales, en la cultura de sus pueblos y que incluso la ridiculiza, está llamada a fracasar” (pag.394)
“La ambigüedad que había mantenido el Obispo de Roma durante todo el conflicto ponía a la Iglesia Católica en un aprieto histórico. La persecución y deportación de los judíos italianos, las extrañas amistades con los representantes nazis y fascistas y sobre todo los grandes silencios de Pio XII con respecto a los excesos de Mussolini y sus compinches, convertían a la Iglesia si no en culpable, sí en cómplice. Demasiado temor en el Papa, demasiada condescendencia y demasiados horrores callados y consentidos.” (pag.466)
“París volvía a ser rescatado por gentes de toda clase y condición: El Pueblo. Aquella noche muchos encontrarían el amor. Porque sigue siendo en libertad cuando podemos ser mejores. FIN” (Pag.640)
De nuestra colaboradora Concha Yunta (Mil gracias Concha).

PERSONAJES DE PINGÜINOS EN PARÍS

La novela está llena de personajes muy interesantes que los haréis vuestros en cuanto comencéis a leerla. Podéis encontrar a los 25 principales y a otros que seguiré añadiendo en la web, que aparecen en las páginas de la novela. Echad un vistazo a vuestros nuevos amigos.

LAS ALMAS DE PINGÜINOS EN PARÍS

 

 

 

 

 

 

El bombardeo de Montecassino

Tal día como hoy, un 15 de febrero de 1944, aviones B-17 norteamericanos lanzaron 2500 toneladas de bombas sobre el monasterio benedictino de Montecassino. Dentro del edificio sólo había mujeres, niños y monjes. Por fortuna los fondos documentales y las obras de arte de la abadía habían sido trasladadas a Roma, pero eso tampoco lo sabían los aliados. Aunque en mi novela Pingüinos en París este es sólo un hecho puntual, sí tiene mención y mucha trascendencia porque la conquista de Montecassino abría el camino de Roma.

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Fotos del libro de Mathew Parker: Montecassino (Muchas gracias)

 

El intento de someter con el masivo bombardeo a los defensores alemanes de la de la 15ª División Panzergrenadier acantonados en el pueblo y en las inmediaciones del río Rápido tuvo el efecto contrario puesto que los supervivientes alemanes reforzados por la 1ª División de paracaidistas, se hicieron fuertes en las ruinas del monasterio frenando durante semanas los asaltos aliados. La batalla, que había tenido comienzo el   20 de enero cuando el general Clark ordenó que la 36ª División de Infantería norteamericana y a la Guardia Nacional de Texas cruzar el río Rápido y no finalizó hasta el 18 de mayo. Ese día los polacos izaron su bandera sobre los restos de la abadía.

En las distintas fases de la batalla, cuatro en total, los Aliados sufrieron  55.000 muertos, entre los que había estadounidenses, británicos, neozelandeses, polacos, franceses libres, indios, canadienses, marroquíes, argelinos, nepalís, maorís y sudafricanos. En total fueron aniquiladas cuatro divisiones (las 34ª y 35ª Divisiones Estadounidenses, la 2ª División Neozelandesa y la 4ª División India). Las tropas del Eje tuvieron 22.000 bajas entre muertos, heridos y prisioneros, casi todos  alemanes, aunque junto a ellos combatieron algunos fascistas italianos.

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Ruinas de Montecassino, foto Bundesarchiv.Bild

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Paracasidistas alemanes. Foto Bundesarchiv.Bild

Bei Monte Cassino, Fallschirmjäger

 

Magnífica explicación de la batalla. Eurasia 1945

Vídeo en italiano del bombardeo

Batalla de Montecassino

La abadía hoy por Claudio Mortini  Un gran vídeo de Mortini. Gracias.

Todos los vehículos de La Nueve

Me ha costado trabajo, pero ha valido la pena. He podido cumplimentar todos los vehículos de La Nueve que aparecen en mi novela: Pingüinos en París.

Asomaos por :Vehículos de La Nueve y no os sentiréis defraudados. He tratado de referenciar en que páginas o en quién me ha proporcionado las fotos. Ruego a todas y a todos los que queráis hacer una rectificación, valoración o personalizar algún contenido lo hagáis, para que todo el mundo pueda disfrutarlo. También pide disculpas a quienes crean que alguno de los contenidos les pertenece, en este caso estoy dispuesto a la rectificación, corrección o aclaración a quien lo solicite. Un saludo.

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